Introducción:
Se puede decir por alcances de la ciencia,
que hoy vivimos en un mundo que hace 50 años se soñó como ciencia ficción, pues
las computadoras hace años usaban tarjetas perforadas para comunicarse y hoy
existen mini computadoras que se comunican mediante pantallas táctiles y el
micro chip tiene varios usos en aparatos electrodomésticos y automóviles,
algunos de estos equipos se dice que tienen Inteligencia Artificial.
Desarrollo:
Gómez (1999) Señala que en
Estados Unidos se ha logrado crear un robot que es capaz de caminar, captar el
movimiento de una pelota en el aire y cacharla con su mano mecánica.
Hardy (2011) reconoce que actualmente estamos sumergidos en un mundo de máquinas:
despertadores, refrigeradores, tostadores, calefactores, ventiladores,
exprimidores, televisores, equipos de música, microondas, celulares, videos,
cámaras de todo tipo, cajeros automáticos, scanner, impresoras, autos, aviones,
satélites, bases espaciales, el computador, etc., y señala que no hay porque
alarmarse, puesto que por el momento se trata sólo de máquinas, aunque les
otorguemos muy a menudo adjetivos calificativos propios del hombre. Reconoce que la inteligencia, la facultad de
razonar, de aprender, de usar un saber, de percibir y manipular objetos del
mundo real son características propias del hombre. También reconoce que la inteligencia artificial se ha transformado en una
ciencia importante que abarca temas que atraen a una amplia variedad de
disciplinas tales como: matemáticos, físicos, biólogos y filósofos, cuyos temas
convergen hacia el problema del cerebro y la conciencia.
Gómez (1999) define Inteligencia Artificial (IA) como el medio por el cual
las computadoras, los robots y otros dispositivos realizan tareas que
normalmente requieren de la inteligencia humana, por ejemplo la resolución de
ciertos tipos de problemas, la capacidad de discriminar entre distintos objetos
o el responder a órdenes verbales. Indica que se espera que en poco tiempo las
computadoras estén compuestas de millones
de pequeños procesadores interconectados que facilitaran el aprendizaje a
través de experiencias recogidas por las cámaras de video, micrófonos, etc., de
las computadoras. Predice que los procesadores de las computadoras personales tendrán
una enorme velocidad, una gran capacidad
memoria que no se agotara fácilmente y que serán gobernadas con la voz:
“Actívate”. También señala que ya no serán
necesarios los monitores pues se usaran en su lugar anteojos inalámbricos de
realidad virtual. Que se podrán plasmar palabras en la memoria de la
computadora con sólo imaginarlas, mediante un chip adherido a nuestra
frente.
Respecto a la red Internet Gómez (1999) explica que llegará a nuestra casa
a través del cableado óptico, transportará inmensas cantidades de información
que serán cargadas en nuestra computadora en décimas de segundo. Por medio de
la red podremos acceder a cualquier programa de televisión o radio que se
transmita en cualquier parte del mundo, con una traducción impecable, y que los
estudiantes tendrán cada vez más clases virtuales en las que accederán
directamente a los bancos de información de la universidad y se comunicarán con
sus maestros sólo para resolver dudas o exámenes.
Velasco(1996) respecto a la
enseñanza indica que ya existe una mente
global está conectada
a millares de
bancos de información, millones
de centrales telefónicas, millares de
estaciones televisivas y a millones de cerebros humanos; que esta mente
global mejora día
a día gracias
al avance de la
digitalización de las
señales de telecomunicación; que esta nueva
realidad existente virtualmente y conlleva a la competencia por el
dominio de la mente
humana, porque la realidad virtual
puede ser un
poderosísimo instrumento de manipulación. Explica además que la realidad
virtual con imágenes en tres
dimensiones (3D) construidas
a partir de
modelos numéricos crean entornos virtuales en donde el sujeto que
contempla la imagen puede verse a sí mismo evolucionar en ella suscitando una
gran interacción entre los objetos y los sujetos. Aclara que esta mente global
puede tener el control automático
del encendido y apagado
de luces en
la casa, aparatos
eléctricos y electrónicos,
alarmas, videoteléfono, etcétera, en suma la casa del mínimo esfuerzo.
Gómez (1999) pronostica que pronto los robots comenzarán a desplazar al
personal que nos atiende detrás de las ventanillas, desplazando a seres humanos
y generando desempleo. Sin embargo analiza que las máquinas carecen intuición y
por ello no tienen la capacidad de reaccionar ante situaciones inesperadas. Que
también carecen de creatividad, aspecto hasta ahora totalmente humano, pues el
medio circundante no modifica sus funciones.
La mente humana está provista de valores que son
producto de la interrelación social, las maquinas carecen de dichos valores por
lo cual no pueden evolucionar o auto perfeccionarse.
Conclusiones
La
Inteligencia Artificial es una realidad y aunque su desarrollo no pueda
compararse con la mente humana si permitirá a los seres humanos avanzar más
rápidamente en el conocimiento y la realización de actividades, para hacerlas
con mayor rapidez y eficacia, por lo tanto si la Inteligencia Artificial se utiliza
para lograr que todos en este planeta logremos un mejor nivel de vida respetando
el medio ambiente, entonces el avance científico y tecnológico logrado por el
hombre como Inteligencia Artificial será realmente inteligente.
Reflexión:
Observo que lo que comentan los autores de estos artículos respecto a lo
que se espera de la Inteligencia Artificial, varias cosas ya las estamos
viviendo, por ejemplo los Smartphone o teléfonos inteligentes, las laptops, las
tablets, las SmartTV o televisores Inteligentes, etc. Pero aun espero disfrutar
de automóviles conducidos por computadoras, casas inteligentes y robots
domésticos que faciliten las labores del hogar, en particular los avances
tecnológicos me permite tener la oportunidad de cursar la Universidad a
distancia.
Fuentes Consultadas
Gómez, R. (1999) La
inteligencia artificial ¿Hacia dónde nos lleva. Revista ¿Como Ves?. Revista
de divulgación de la ciencia de la UNAM, Número
2, enero. México, D.F.
Hardy, T. 2001). IA:
Inteligencia Artificial. Polis, Revista de la Universidad Bolivariana,
volumen 1, número 2. Universidad de Los Lagos. Santiago, Chile
Ruiz Velasco, E. (1996) Inteligencia artificial: una utopía realizad. Perfiles Educativos,
número 74, octubre-diciembre. Instituto de Investigaciones sobre la Universidad
y la Educación. Distrito Federal, México


